¿Por qué vivir de recuerdos?, ¿por qué anticiparse al futuro?, ¿por qué no vivir el presente?
A menudo nos vamos proyectando
hacia nuestro futuro, o simplemente vivimos de los recuerdos que tanto nos
hicieron feliz y queremos volver a ellos para disfrutarlo una vez más, pero ¿se
han preguntado alguna vez que en el presente, en el ahora, se es feliz sea como
sea?, con problemas o sin ellos, con nuestros amigos, nuestros familiares,
nuestras mascotas, nuestros compañeros… nuestra juventud, en fin, todo lo que
nos rodea y nos compete.
Muchas veces una simple caminata
tranquila a tu casa se transforma en uno de los momentos más felices de tu día,
una marcha a tu paso, una huella que dejas, tu esencia que dejas por alguna
calle y sobre todo tu tranquilidad de llevar tu ritmo, sea cual sea. Si te
detienes a pensar en esto te das cuenta que en las cosas mínimas encontramos
nuestra alegría, nuestra sonrisa y lo que no faltaba obviamente, la felicidad.
Un simple momento para pensar en ti no le hace mal a nadie, por cierto, hay
veces en que piensas mucho en los demás y te dejas a un lado, opacando esa luz
que tienes por dentro que te ilumina, pero a la vez, vuelves a revivir el
candil de otra persona que te necesita y así mutuamente construyen la felicidad
de ambas personas. Esto es el presente, el ahora, el momento indicado para
hacer lo que nos dice el corazón, la mente, las ganas, los sentimientos y todo
lo que llevamos dentro. Un dicho muy sabio: “No dejes para mañana lo que puedes
hacer hoy”, frase muy cierta, no sabes que te puede pasar en unos segundos más,
o qué puede pasar con las personas que te rodean, así que a sacarse el miedo
que llevamos dentro, sólo disfrutar cada minuto de nuestra vida terrenal y
seguir adelante no importando cuántas veces nos caigamos sino cuántas veces
tendremos que aprender de nuestros errores…
Jocyfer_