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Terra
La Coctelera

¿Por qué vivir de recuerdos?, ¿por qué anticiparse al futuro?, ¿por qué no vivir el presente?

A menudo nos vamos proyectando
hacia nuestro futuro, o simplemente vivimos de los recuerdos que tanto nos
hicieron feliz y queremos volver a ellos para disfrutarlo una vez más, pero ¿se
han preguntado alguna vez que en el presente, en el ahora, se es feliz sea como
sea?, con problemas o sin ellos, con nuestros amigos, nuestros familiares,
nuestras mascotas, nuestros compañeros… nuestra juventud, en fin, todo lo que
nos rodea y nos compete.

Muchas veces una simple caminata
tranquila a tu casa se transforma en uno de los momentos más felices de tu día,
una marcha a tu paso, una huella que dejas, tu esencia que dejas por alguna
calle y sobre todo tu tranquilidad de llevar tu ritmo, sea cual sea. Si te
detienes a pensar en esto te das cuenta que en las cosas mínimas encontramos
nuestra alegría, nuestra sonrisa y lo que no faltaba obviamente, la felicidad.
Un simple momento para pensar en ti no le hace mal a nadie, por cierto, hay
veces en que piensas mucho en los demás y te dejas a un lado, opacando esa luz
que tienes por dentro que te ilumina, pero a la vez, vuelves a revivir el
candil de otra persona que te necesita y así mutuamente construyen la felicidad
de ambas personas. Esto es el presente, el ahora, el momento indicado para
hacer lo que nos dice el corazón, la mente, las ganas, los sentimientos y todo
lo que llevamos dentro. Un dicho muy sabio: “No dejes para mañana lo que puedes
hacer hoy”, frase muy cierta, no sabes que te puede pasar en unos segundos más,
o qué puede pasar con las personas que te rodean, así que a sacarse el miedo
que llevamos dentro, sólo disfrutar cada minuto de nuestra vida terrenal y
seguir adelante no importando cuántas veces nos caigamos sino cuántas veces
tendremos que aprender de nuestros errores…



Jocyfer_

Escuchando cancion me he llenado recuerdos y he pensado

Escuchando una canción me he llenado de recuerdos y he pensado el
camino que he formado, aquel camino en que me he esforzado, he dejado
el orgullo, me he dejado llevar por mis sentimientos, por mi corazón,
por mi alma, en fin… por todo mi ser. Este caminar no ha sido fácil, al
contrario, ha sido de aciertos y de errores pero la perseverancia ha
sido mi pilar fundamental, mi compañera en la soledad, en el silencio y
fuertemente en mis caídas, en las cuales he podido mirar al frente y he
podido salir adelante con la cabeza en alto y sintiendo que todo lo que
he hecho no ha sido en vano, sino que me ha ayudado a crecer como
persona, como la joven que actualmente soy y sé que lo recorrido me
hace comprender un poco más el sentido de la vida.

A veces sin tener las ganas de seguir adelante y de dejar todo
como está, mi corazón me ha fortalecido para lograr mi objetivo, para
lograr esa seguridad que he querido y que tanto he anhelado. Muchas
veces quedé con la duda si mi meta se iba a cumplir o se iba a evaporar
pero no pensé qué tan pronto se podía hacer realidad, hasta que por fin
llegó la recompensa después de levantarme de muchas caídas, al fin
llegó el regalo de la meta. Pero esto no ha terminado, recién es el
principio de un larguísimo viaje que tendré que recorrer y sobre todo
de disfrutarlo de aquí en un tiempo más…